Al cabo de varios kilómetros encontramos restos de un
campamento reciente, había cenizas aún humeantes y huellas de ruedas.
-Debemos andar cerca de los que nos encontraron en la estación de servicio.
-Pues habrá que andarse con mucho ojo, no sabemos si
son amistosos.
-¡Tampoco sabemos si son peligrosos! ¿Siempre tienes
que verlo todo negro? Nadie te cae bien, todo siempre es malo. Pues yo echo de
menos estar con gente, la justa y necesaria, pero hablar con alguien de vez en
cuando viene bien, ¿sabes?
-Eso no es verdad, tú me caes bien. Es sólo que… No
sé. Me da miedo que pueda pasarte algo malo.
-¿Algo malo? ¿Eres consciente de en qué mundo vivimos?
Tras la Séptima Guerra la sociedad volvió casi en su totalidad hacia atrás
varios siglos, después, justo cuando parecía que empezábamos a evolucionar de
nuevo, empezaron los casos de terrorismo químico. Ataques anónimos contra todos
los países, ni siquiera había razones políticas, no tiene sentido. Después de
eso el mundo acabó en lo que puedes ver, un páramo medio destruido lleno de
gente que intenta matarse mutuamente y criaturas que sólo buscan devorar carne
fresca y sana. ¿No crees que ése “algo malo” ya ha pasado? Eres increíble.
-Eh, todo eso yo me lo he perdido, intento sobrevivir,
¿de acuerdo? Me gustaría que pudiéramos dormir por la noche sin estar
pendientes de si amaneceremos enteros.
-Pareces mi padre.
-No me digas ésas cosas, que me deprimo…
-No me pongas ésa cara, ven. Lo siento, hermanito.
-Desde que desperté sólo me han pasado cosas malas,
incluso antes siquiera de que me congelaran, si es que lo hicieron, sólo recuerdo
una vida insulsa y vacía.
-Bueno, no es así del todo. Piensa que has sobrevivido
a muchas cosas difíciles, incluso tuvimos que huir de aquél troll, y hemos
viajado en un islote flotante por un río. Creo que eso no es moco de pavo.
-Tienes razón. Eh, vamos a seguir un rato más, ¿vale?
Luego acamparemos.
-Bien, pues vamos, aunque no estoy segura de querer
cruzarme con esta gente.
-¿Ves? ¡Eres como yo! –Empecé a reírme mientras
Miércoles me atizaba con una rama que encontró en el suelo. -¡No me pegues! La
verdad duele, ¿eh?
-¡Cállate!
Me persiguió, dando vueltas por el lugar hasta que
tropecé con una rodera que habían dejado los antiguos inquilinos del lugar.
-¿Estás bien?
-Sí, estas roderas parecen más recientes que las
demás, veamos a dónde conducen.
Seguimos aquellas marcas de neumáticos durante varios
cientos de metros, siempre vigilando que nadie estuviera vigilándonos ni
siguiéndonos. Al final desistimos y volvimos al campamento. Buscamos si habían
dejado algo útil atrás, pero no hubo suerte.
-Se está haciendo tarde, ¿vas tú a por leña? Usaremos
las brasas que queden calientes para facilitar encender el fuego, hay que
hacerlo pequeño para que no haga mucho humo. Yo buscaré algo para comer.
-De acuerdo.
Miércoles partió y empezó a recoger ramitas y hierbas
secas por los matorrales cercanos y yo fui hacia una arboleda cercana donde
esperaba que hubiera algún animalillo que llevarnos al estómago. Finalmente
encontré una especie de rata gigante que debía pesar unos quince kilos, así que
tendríamos para rato.
Después de seguirla durante varios cientos de metros, a hurtadillas, intentando ser todo lo sigiloso posible, conseguí apresarla y le partí el cráneo de una pedrada.
No es que me guste matar, ni siquiera me gusta saber que ‘algo’ ha muerto, sea un animal, planta, insecto, o lo que sea. Pero había que comer, y el ser humano es omnívoro por alguna razón.
Después de seguirla durante varios cientos de metros, a hurtadillas, intentando ser todo lo sigiloso posible, conseguí apresarla y le partí el cráneo de una pedrada.
No es que me guste matar, ni siquiera me gusta saber que ‘algo’ ha muerto, sea un animal, planta, insecto, o lo que sea. Pero había que comer, y el ser humano es omnívoro por alguna razón.
Después de llevarme la cena hasta un pequeño arroyo
cercano a lavarla y quitarle la piel, cogí una rama, até aquél animal por las
patas a la rama y me la cargué al hombro. Casi había oscurecido, así que fui
corriendo de vuelta al campamento.
Miércoles había preparado una lona para cubrirnos por
si llovía, el fuego estaba casi apagado, y ella no estaba.
-¿Dónde estará? ¡Miércoles! ¿Dónde te has metido?
No hubo respuesta. Esperé un par de minutos, puse a la
desdichada rata colgada sobre el fuego, que avivé ligeramente para que se
empezara a cocinar, cogí el cuchillo y salí a buscarla.
Tras caminar en círculos durante un rato, por si se
hubiera caído por los alrededores y hubiera quedado tendida, me acordé de las
roderas.
¿Y si han vuelto? ¿Se la habrán llevado? ¿A dónde?
Sólo podía pensar en lo horribles que sabía que podrían ser un grupo de hombres adultos, y posiblemente necesitados, con una chica indefensa.
Fui directo a por la linterna de manivela, con eso era
imposible quedarse sin pilas. Busqué el lugar donde empezaban las roderas y
empecé a seguirlas.
Anduve en la oscuridad durante lo que me pareció una
eternidad, con la linterna apagada, sólo iba a usarla si hacía falta, si me
veían podría ser el fin. Cuando estaba a punto de darme por vencido y volver
para esperar al alba divisé una luz tenue a lo lejos. Fui directo hacia ella.
Me acerqué despacio, era una casucha medio en ruinas.
Distinguí varios vehículos que parecían hechos a base de piezas, como buggys
hechos de chatarra. Vi que la luz provenía de una ventana con unos tablones que
la cerraban en su mayoría.
Dentro vi varias personas durmiendo, no pude distinguir
si eran hombres, mujeres, o simples críos, estaban todos juntos, conservando el
calor. Debía haber media docena.
También vi una puerta al otro lado que daba a otra
estancia. Levemente se oía a alguien trasteando con algo en esa habitación, de
ahí venía la luz.
De pronto oí un grito.
De pronto oí un grito.
Un grito de una chica.
¡Miércoles!
ASDAFASDAFASDFA ES GENIAL >___<
ResponderEliminarMe has dejado con las pelotas en la boca, ojala miercoles sobreviva T___T
PD: Ligera sugerencia de lector, las acotaciones de personaje en despues de que hablen ayudan al lector a entender mejor cuando los otros hablan, a veces las exclamaciones no bastan xD
En plan de "Maldita sea" - Dijo James maldiciendo mientras observaba como aquella criatura partia hacia algun recondito lugar al que el no seria capaz de acompañarla.
Algo en ese plan ayuda mucho al lector, solo lo comento ^^
Se agradece el comentario, ya veremos qué pasa con Miércoles ;) Aún no he pensado en cómo seguirá la cosa.
EliminarY tendré en cuenta lo de acotar, espero que no haya sido muy lioso, como ya he dicho algunas veces, la historia la voy escribiendo sin ni siquiera pensarla, sólo alguna vez me paro porque creo haber escrito algo que me suena raro y lo corrijo. Sólo presto atención a las no muy comunes rayitas rojas debajo de palabras mal escritas (y bajo diminutivos y cosas así, también salen).
¡Más en la próxima entrega! :D